La pérdida que trae la integración
One Simple Confusion About Who We Are
February 28, 2023
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La pérdida que trae la integración

La pérdida que trae la integración

Una conversación sobre el dolor que surge al reconocer la identificación con un yo limitado, y por qué soltar esa identidad se siente como una muerte.

La pérdida que trae la integración

Una conversación sobre el dolor que surge al reconocer la identificación con un yo limitado, y por qué soltar esa identidad se siente como una muerte.

Siento que la meditación de hoy iba justo al punto de lo que me está pasando. La vez pasada, y esta vez por razones muy diferentes, por triggers muy diferentes, estaba con muchísimo enojo, y ese enojo después lo terminaba viendo como dolor. En la meditación me vino de manera más precisa: lo podría definir como eso de lo que hablabas, un dolor de saber quién soy, un dolor de estar identificado con algo limitado. Es raro porque es como si por distintas razones se hubiera repetido la misma experiencia, casi idéntica.

La simplificación del dilema

Es bastante simple. Parece raro que se repita algo a nivel de la experiencia, pero cuanto más profundizamos, más simple es. La mente es lo que hace las cosas complejas o complicadas. Hay complejidad en el mundo, sí, pero lo esencial es simple. Cuando vas saliendo de toda la complicación mental, el dilema se simplifica, y hay dolores que son más esenciales.

Lo puedes ver en Dante cuando se acerca al centro del infierno, donde está la puerta al purgatorio. El dolor ahí es la traición al ser. Ese es el pecado, digamos: un dolor arquetípico. Caminamos ese camino como seres humanos y es natural, porque no nos podemos diferenciar sin esa separación.

Separación e integración

La integración es hacia arriba: volver a recordar nuestra naturaleza, pero desde un lugar diferenciado. Es la batalla entre el bien y el mal, en cierto sentido. La batalla interna entre la fuerza y el deseo de saber, de separarnos, de definir, de controlar. Todo eso está centrado en el saber que soy, y en querer ser algo específico, definirlo y defenderlo.

Y es natural. Es necesario. Un bebé tiene que aprender a decir "yo" y diferenciarse de la madre, hacer todo ese proceso. Pero llega un punto donde comienza la vuelta a casa.

Pequeñas muertes y grandes muertes

En ese proceso de retorno, todo se experiencia, en un aspecto, como pérdida. Se gana mucho más de lo que se pierde, pero hay un aspecto del proceso que es la pérdida de ese saber. Y es tan esencial, tan primario, que se experiencia como lo último que queremos vivir: es muerte. Hay pequeñas muertes y grandes muertes. La desilusión es una pequeña muerte. Pero esa angustia más profunda, mucho más terrible, es una sensación de perder lo que somos. Sucede porque estamos identificados con algo muy limitado, muy erróneos en el sentido de que está muy lejos de lo que realmente somos.

Nos separamos y peleamos para separarnos, identificarnos, desarrollarnos, y en ese proceso se pierde algo. Pero en el proceso de vuelta también se pierde algo. Entonces estamos en esas dos tensiones: seguir defendiendo lo separado, o perder lo que logramos, que fue esa definición. Estar ahí, tener conciencia de eso, es lo que trae la integración. Pero es súper doloroso.

Sí, todo lo que estás diciendo me hace sentido. De hecho lo viví así. Estuvo buenísimo el proceso, porque cuando me estaba pasando llegó un punto en que lo empecé a reconocer como algo más fundamental. Estaba la pregunta de por qué es tan difícil, tan fuerte esta identificación, tan difícil soltarla. Y recién después de que me empezó a agarrar un llanto fue ahí donde pude ver que esa era la causa: la identificación misma.

La entrega no es un acto de voluntad

Diría que es prácticamente imposible soltar esa identificación, porque es algo que nunca lo vamos a hacer voluntariamente. Hablamos de practicar la entrega, el surrender, pero se vuelve más un acto de consagración, porque no es algo que yo pueda hacer. Entonces es más un rezo, una invitación. Es que una parte nuestra, consciente, invoque esa posibilidad y se disponga. Pero no creo que sea posible hacerlo. Es algo que sucede o no sucede, y es en contra de nuestra voluntad, porque la voluntad misma individual es la resistencia.