Una estudiante comparte su experiencia de sorpresa y apertura al encontrarse con una forma de práctica diferente a todo lo que conocía, y el maestro reflexiona sobre la necesidad de abandonar los mapas mentales del camino.
Una estudiante comparte su experiencia de sorpresa y apertura al encontrarse con una forma de práctica diferente a todo lo que conocía, y el maestro reflexiona sobre la necesidad de abandonar los mapas mentales del camino.
¿Puedo preguntarte cuáles son esas otras cosas, además de levantar la energía, que hiciste o que descubriste para que esto se produzca?
En realidad no hay mucho que se pueda hacer. Pero si te digo cómo es el trabajo, tiene más que ver con el trabajo de silas. Por eso nos hacía trabajar horas y horas por día en la convivencia. Va más por ahí, porque tiene que ver con las creencias de lo que somos. La apertura energética lo que hace es traer a la conciencia esas creencias, y por eso es importante. Pero uno puede tener una apertura energética, no cuestionar ninguna creencia, y ser un desastre completo.
El trabajo con él era muy balanceado. Creo que también trataba de confundir lo suficiente para que no nos hiciéramos ideas de cuál es el camino, cuál es el mapa, qué hay que hacer. Pero es inevitable que lo hagamos. Lo único que hace la mente de cada persona es tratar de armar una estrategia para llegar a tal cosa.
Un idioma diferente
Puedo compartir algo con ustedes. No sé bien qué voy a compartir, pero es como un idioma diferente al que vengo transitando dentro de mi proceso en los últimos años, y me gusta. Era de alguna forma una idea de lo que yo pensaba que necesitaba. No sé lo que necesito exactamente.
Estoy sorprendida de haberme animado a pedirte, porque fue otro compañero quien lo compartió en el grupo. Yo no sabía nada. Creo que esta propuesta fue para mí como dar un paso importante. No sé bien qué quiero decir, pero las cosas que ustedes están compartiendo de la meditación: la verdad que fue tan distinta. Tan distinta.
No te puedo decir más que esto: fue tan sana. Es lo que puedo compartir. Porque hay muchas barreras que se presentan en algún momento desde la mente, desde el querer lo que es más correcto en la propia búsqueda. Y hay momentos en que las cosas pasan así, y uno las toma y no sabe por qué, y ahí está. Algo distinto.
Por eso me gustó mucho. Disculpa que me ponga a hablar de ti, pero es lo que me estuvo llegando. La forma no me daba pie ni a censurarme ni a criticarme, sino como a repetir las palabras, la frase, así: "tan, tan, tan, so beautiful." Era como repetir lo que decías, y me digo: "Pero no me acuerdo de nada." Me queda mal no acordarme de nada, pero yo sé cómo es ese camino. A su vez tengo tan armada la cabeza para retener y entender.
Soltar y retener
Lo que me está pasando es el soltar, el dejar, dejar lo que creo que es. Entonces es como una mezcla entre dejar que sea y a su vez un retener. Y de todo eso no me entero. Pero es muy de la estructura mental, de la estructura egoica. Y bueno, ahí es donde estoy. Así que gracias.
Para mí es un enorme placer. Lo digo siempre: hago estos encuentros con mucha satisfacción. Me parece muy lindo lo que estás compartiendo y tu proceso. Me hace acordar a una de las cosas de los mapas que hay. En el budismo tienen uno de esos mapas, y dice que hay nueve cosas que hay que abandonar, y una de ellas es el mapa del camino. La enseñanza, la tradición, cualquier forma que diga cómo es el mapa que nos va a llevar a lo que queremos. Porque ese mapa no puede ser más que mente, y no puede venir de ningún otro lado que del pasado. Y lo que queremos, de lo que se trata, es trascender la mente, vivir desde otro lugar. Pero entiendo muy bien lo difícil que es salir de esos mapas.
Espontaneidad sin explicación
Sí. Hay visiones de espontaneidad. En estos últimos meses me encuentro con que algo se me escapa, algo que no viene desde acá, sino que me atraviesa, y produzco algo que me deja tranquila porque vivo pensando: "Bueno, yo no tuve nada que ver en esto. Pasó, fue." Y eso me da más libertad. Me siento mejor con ese ser al que permito nutrirlo. Pero me pasa que me sorprendo, y vivo, y quiero encontrar explicaciones nuevas, y no puedo.
Por eso me gustó tener esta posibilidad de estar así, siendo atravesada y no informada, sin tener una idea previa. Me he informado de cosas que me podrían servir, y digo: no, no voy a preguntar. Voy a hacer yo la formación. Me quiero escuchar a mí misma andando ese camino. Y esto para mí es insólito, muy insólito. Pero bueno, ya está.
Gracias. Me encanta que estés aquí y me encanta escucharte. Para mí también es insólito esto. Es totalmente absurdo. Lo último que hubiera imaginado en mi vida es que iba a hacer esto.